FUNDA.PDEN

24 HORAS DENUNCIANDO LAS VIOLACIÓN DE DERECHOS HUMANOS DE LA INFANCIA EN ESCUELAS DE VENEZUELA, Y EL MUNDO: ENVÍENOS SU CASO AL CORREO: denuncias.educativas@gmail.com : PARA PUBLICARLO, SOMOS UNA ONG comprometida a acabar con las violaciones de los Derechos del Niño

miércoles, 17 de enero de 2018

POLICIA QUE ASESINO ADOLESCENTE GOZARÍA DE BENEFICIOS

vecinos y familiares del adolescente Gabriel  de 15 años , estudiante del 4 ato bachillerato, asesinado el día domingo (23-07-2017) por  policías del municipio Sotillo, siendo señalado los presunto autores, ANDRÉS ARRIECHE, DUNU y RICHARD RATTIA , solo esta detenido ante el tráfico de influencia, el oficial  ANDRÉS ARRIECHE, el cual presuntamente estaría detenido en la comandancia de la policía de Anzoategui, y presuntamente por ser miembro del grupo para-policial de exterminio gozaría de beneficios, y se le ha visto salir todos los día del comando policial , le han visto en plaza mayor y otros lugares públicos, esto violatorio a lo que contempla nuestra constitución de la República Bolivariana de Venezuela en su

Artículo 29. El Estado estará obligado a investigar y sancionar legalmente los delitos contra los derechos humanos cometidos por sus autoridades.

Las acciones para sancionar los delitos de lesa humanidad, violaciones graves a los derechos humanos y los crímenes de guerra son imprescriptibles. Las violaciones de derechos humanos y los delitos de lesa humanidad serán investigados y juzgados por los tribunales ordinarios. Dichos delitos quedan excluidos de los beneficios que puedan conllevar su impunidad, incluidos el indulto y la amnistía.

viernes, 12 de enero de 2018

ONG INTERNACIONAL ACCIÓN HUMANA; DENUNCIA VIOLACIÓN DD.HH “MAS ASESINATOS DE HUMANOS EN VENEZUELA”

ACCIÓN HUMANA POR LA PAZ Y LOS DERECHOS HUMANOS, NIT. 900.436.306-5, es un organismo internacional no gubernamental dedicado a la defensa, promoción y protección de los Derechos Humanos en una perspectiva integral y multidisciplinaria. Centra sus esfuerzos en el apoyo y asistencia Psicosocial, Jurídica y Humanitaria, a personas en riesgo de vulnerabilidad, sin excepción alguna, ni distinción o discriminación por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, opiniones políticas o de otra índole y sin ánimo de lucro; en las zonas más golpeadas por la violencia en Colombia, como en el mundo. El trabajo se enfoca en la prevención del desplazamiento y fortalecimiento de la familia, mediante acciones humanitarias, promoviendo los Derechos Humanos y la Reconciliación en comunidades afectadas por la violación de los Derechos Humanos y libertades fundamentales, por lo general son las poblaciones Afrocolombianas, Indígenas, Campesinas, las mujeres y la niñez. Por una Cultura de Paz y no Violencia, conforme al Artículo 1° de la Resolución 53/243 de la Asamblea General de la ONU del 13 de Septiembre de 1999 y la Resolución 53/144. Declaración sobre el derecho y el deber de los individuos, los grupos y las instituciones de promover y proteger los derechos humanos y las libertades fundamentales universalmente reconocidos.
GILBERTO RODRIGUEZ YEPES,, colombiano en ejercicio,  en su condición de Alto Nivel de Representante Legal, Director General en Colombia, de ACCIÓN HUMANA ONG Internacional de Derechos Humanos. En virtud de nuestra misión de velar por los intereses sociales, la lucha por la construcción de la Paz, la defensa, difusión, promoción, observancia de los Derechos Humanos y la democracia, en el mismo escenario.

Enfáticamente hacemos un llamado respetuoso a los organismos internacionales OEA, ONU, CIDH, CORTE PENAL INTERNACIONAL, A LA DEFENSORÍA DEL PUEBLO DE VENEZUELA, FISCALÍA GENERAL DE VENEZUELA, a levantar su voz frente a estos lamentables asesinatos y al Ministerio Público, a que tal como actuó de manera diligente ante el asesinato de la joven Esterfan Colopoy, investigue y se le imputen cargos por la violación a los Derechos Humanos y se sancione a los funcionarios responsables de estos hechos criminales.

De la misma manera solicitamos se investigue el grupo de exterminio organizado por el Comandante de Policía de Sotillo, Estado Anzoategui, Venezuela, en donde MAS DE 20 familias, residentes de puerto la cruz, del Estado Anzoátegui, víctima del grupo exterminio policial pertenecientes a la policía del Municipio Sotillo, se reunieron y decidieron conformar el comité POR EL DERECHO A LA JUSTICIA Y NO A LA IMPUNIDAD, ante el silencio de la fiscalía del Misterio Público en Anzoátegui, ante los diversos ajusticiamientos, a pesar de que testigos manifestaban y señalaban como vilmente el grupo de los motorizados, denominados los “4 fantástico de la muerte”, conformados por Rattia apodado la muerte, el turko, el largo, el pechuga entre otros, dirigidos por el director de polisotillo, lo que reseña medios de prensa local de los supuestos enfrentamientos, no eran la verdad, “verdadera” sí no un serie de ejecuciones acudieron al equipo de la FUNDA.PDEN, organización de derechos humanos de la familia, Presidida por JOSE URBANO quien en compañía del equipo jurídico conformado por los abogados ROSA RAMIREZ, ADRIANA SALAZAR, Y MEGDELIN CAMPOS , acreditadas como defensora de derechos humanos, elevaron a los más alto niveles del gobierno nacional, las denuncia de los familiares con pruebas como el grupo exterminio, llevan años asesinando jóvenes de manera impune, y amenazando asesinar quien se atreva declarar en contra del temido grupo, dedicado al genocidio, con lo cual se pidió la intervención de la comisión de la verdad de la fiscalía del Ministerio Público.
Al realizar una visita de verificación de los hechos aquí denunciados; y que la ONG ACCIÓN HUMANA reiteradamente ha denunciado estas acciones criminales, que afectan gravemente el derecho a la vida y tranquilidad humana, no se ha dado respuestas favorables para estas familias inmersas en el dolor.

jueves, 11 de enero de 2018

presunto intento de fuga de oficiales implicados en ejecuciones extrajudiciales en Puerto La Cruz


La Fiscalía del Ministerio Público podría dictar dentro de poco una orden de captura contra cuatro funcionarios de Polisotillo, adscritos al Centro de Coordinación Policial de Chuparín en Puerto La Cruz, estado Anzoátegui, según informaron defensores de derechos humanos. El motivo de la orden sería la presunta vinculación de los uniformados en el ajusticiamiento extrajudicial de Luis Urbano, hijo del activista de derechos humanos José Urbano, hecho acaecido el pasado 10 de octubre de 2016.
Los defensores de derechos humanos indicaron que la orden debía llevarse a cabo previo a culminar 2017, pero fue retrasada hasta enero de 2018. En ese sentido denunciaron que oficiales policiales estarían tramitando borrar los antecedentes de los cuatro uniformados para que puedan fugarse de Venezuela, antes que sea dictada la orden de captura.
En nota de prensa explicaron que los oficiales tendrían como destino Chile, por lo cual notificaron a la embajada de Chile en Venezuela. Subrayaron que los oficiales se encontrarían implicados en presuntos delitos considerados genocidio.
Según detallaron, los efectivos bajo investigación son los oficiales R.R. Vásquez Rattia, J.R. Arismendi M., F.J. González y J.A. Narváez D., adscritos a Polisotillo.

martes, 9 de enero de 2018

JOSE URBANO. PUBLICA SU SEGUNDO LIBRO, "ESCAPANDO DE LA EXPLOTACIÓN INFANTIL ESCOLAR



José urbano autor de este segundo (2) libro relata la lucha que lleva  por  liberar más de 8 millones de niños que son víctimas de la  esclavitud  y explotación infantil en el mundo escolar. Y  El silencio de un país al  permitir la novena (9) forma de  esclavitud ,Este libro viene a dar continuidad el romper el silencio del tema tabú a nivel mundial que es la explotación infantil escolar, que fue publicado, en el primer libro de nombre “EXPLOTACIÓN INFANTIL ESCOLAR”, donde se relatan los diversos lucros en negocios de, actividades económicas y de mendicidad el dinero producido de tales actividades es quitado por docentes supuestamente para dotar, reparar y acondicionar los colegios 

que son ordenados por directores que hacen fortunas, de forma silenciosa , ya que solo del único tema que se  habla del ámbito escolar es él , “bullying” por lo cuales,  los gobiernos, las ONG y medios comunicación privada  hacen esfuerzos para minimizar el bullying (acoso escolar) que representa el 1% del maltrato y violencia a la niñez, pero guardan silencio ante la esclavitud y  explotación infantil escolar que es el 99% donde los colegios obligan a niños a realizar actividades económicas para mantener y reparar escuelas,  siendo la mayor violencia y crueldad contra la infancia  y los académicos dice que es una deserción escolar responsabilizando que los niños abandonaron la escuela para trabajar y ayudar a su padres al mantenimiento de la familia  ,FUNDAPDEN ROMPE EL SILENCIO, y relata en el libro que los desertores escolares es un escape la explotación infantil en el mundo escolar    


EL LIBRO ESCAPANDO DE LA EXPLOTACIÓN INFANTIL ESCOLAR 
 LO PODRÁS ADQUIRIR EN LA TIENDA AMAZON.COM

lunes, 1 de enero de 2018

Nasreen, la niña que escapó del trabajo infantil para luchar por los derechos de las mujeres en Nepal

Nasreen Sheikh, víctima de explotación laboral cuando era una niña en una fábrica textil de Katmandú, ha puesto en marcha un proyecto de artesanía que ha sacado de la pobreza a decenas de mujeres
La joven no pudo ir a la escuela, ha huido de un matrimonio forzoso y se enfrenta a numerosas críticas por su activismo por los derechos de las mujeres
"No solo se trata del dinero, se trata de poder tomar decisiones. Es una cuestión de dignidad. No depender de tu padre, tu hermano o tu marido", asegura
Nasreen Sheikh, en la puerta del local de su tienda de artesanía. Foto: Imagen cedida.Nasreen Sheikh solo se tomaba un descanso en el taller clandestino de Katmandú para el que trabajaba con solo 11 años. Todas las mañanas, se asomaba unos minutos a observar a los niños que iban al colegio. Entonces se preguntaba por qué no podía llevar sus uniformes y sus zapatos. Por qué, por ser una niña y venir de una familia sin recursos, no podía ir a la escuela como ellos. "Me gustaba observarlos, los veía felices", recuerda.
Entonces, con ese pensamiento en la cabeza, volvía a la habitación de algo más de un metro cuadrado en la que confeccionaba camisetas durante 12 y 15 horas, dice, por no más de cinco euros al día. En ese habitáculo también comía y dormía. "No teníamos cama. Dormía sobre un montón de camisetas. Tampoco teníamos agua potable para beber ni cocina. Recuerdo respirar en todo momento el humo tóxico", relata en una conversación con eldiario.es.
Hoy, la joven lidera varios proyectos con un objetivo: que las mujeres nepalíes más empobrecidas tengan unas condiciones laborales dignas que les permitan vivir sin depender de un hombre. 

"He visto a mujeres suicidarse por falta de libertad"

Nasreen tiene 25 años. O eso cree. "En mi pueblo no registramos la fecha de los nacimientos ni de las muertes, así que no estoy segura", dice. Es allí, en su pequeño pueblo, ubicado en la frontera con India, donde la joven empezó a ser desde muy pequeña consciente del "control que se ejercía" sobre las mujeres. "Es una sociedad completamente dominada por los hombres. Antes no había electricidad, ni coches, ni hospitales. Todas las mujeres daban a luz en sus casas", explica.
"Me acuerdo de mi tío pegando a mi tía si cometía algún fallo. He visto cómo mujeres se han suicidado por no tener libertad", añade. Nasreen enumera con indignación toda una lista de situaciones machistas de las que ha sido víctima o testigo, pero destaca dos. La primera, no haber podido ir al colegio. "Como nací niña, he recibido siempre un trato diferente", esgrime. La segunda, el día en que sus padres concertaron el matrimonio de su hermana mayor, cuando esta tenía 12 años.
"Mi hermana luchó mucho. Decía que no quería casarse, que quería estudiar. A los 16 se casó con un desconocido. Tuvo un hijo, después otro. En total, cuatro. Y comenzó a perder poco a poco la confianza en sí misma. Dejó de hablar con la gente. Verla a ella fue muy triste para mí, también fue triste pensar que a mí me iba a ocurrir lo mismo", sostiene.

Víctima de explotación laboral

Nasreen decidió abandonar su pueblo para visitar a un primo suyo que vivía en Katmandú. En la ciudad vino el cambio de mentalidad. Comenzó a cuestionarse lo que en el mundo rural era visto como "una vergüenza": mujeres que trabajan, conducen o van al colegio. Entonces, empezó a trabajar en la misma fábrica textil que su primo para poder quedarse a vivir en la capital.
"Aprendí a coser rápidamente y trabajaba muy duro", recuerda. "Hacía muchas camisetas para bebés y unas faldas preciosas. No sé exactamente adónde iban, creo que casi todas a Reino Unido. Ahora sé la empresa. Lo sé todo. Y es muy difícil verlo. Y triste. Son marcas muy caras, además", asegura. Nasreen rechaza desvelar el nombre de la compañía. Se hace un silencio y su voz titubea. "No.  Me impresiona mucho. Quizás algún día, cuando me sienta más fuerte. Primero quiero entender por qué lo hacen", sentencia.
Un día, mientras miraba a los niños que iban a la escuela, un perro se le acercó. "Su dueño me dijo que no tuviera miedo. Fue la primera vez sentí que alguien me decía algo así con cariño. Así que le pregunté: 'Por favor, ¿puedes enseñarme?". Conmovido, a los tres días, según Nasreen, él aceptó convertirse en su profesor. "Me llevó por primera vez a una librería y empezó a enseñarme entre una y tres horas al día", recuerda. La joven, por aquella época, no sabía leer. 

Un proyecto para empoderar a las mujeres pobres

Poco a poco, decidió que no quería volver a trabajar en la fábrica. ¿El punto de inflexión? "Uno de los jefes para los que trabajaba no me pagó. Cogió el dinero y se fue". Empezó a confeccionar prendas junto a su primo y a venderlas, por su cuenta, a tiendas locales. Cada vez, explica, tenían más trabajo y necesitaban más manos. Fue, sin quererlo, el inicio de su proyecto  Local Women's Handicraft.




Nasreen enseñando a una mujer que participa en el proyecto social. Foto: Imagen cedida.
Nasreen enseñando a una mujer que participa en el proyecto social. Foto: Imagen cedida.
"Veía a muchas mujeres pidiendo en la calle. Un día, una se me acercó para pedirme dinero. Mi madre solía decirme que pedir es un mal hábito así que le dije 'No puedo darte dinero, pero tengo mucho trabajo. Así que ¿por qué no vienes y trabajas conmigo?'. Comenzó a ganarse la vida, salió de la calle, consiguió ser libre", relata. "Y yo me di cuenta de que quería trabajar con estas mujeres porque eran muy amables, trabajaban bien, querían cambiar y además, podía contribuir a disminuir la pobreza. Así que empecé a trabajar con una mujer, esa trajo a otra, y a otra y a otra".
Y así decenas, desde 2008. Ahora tiene 35 compañeras. Aprenden  costura, tejido, bordado, fabricación de joyas o patronaje. Y fabrican productos de manera artesanal con materiales naturales y reciclados que se venden en comercio justo. Nasreen se ha planteado la meta de formar a 10.000 mujeres para el año 2020. 
Se trata de mujeres de los estratos sociales más bajos en un país aún regido por el sistema de castas. La mayoría, además, no ha recibido educación y algunas son supervivientes de violencia de género. En el taller de Local Women's trabaja Narayni Aryal, de 26 años. Narayni, según Nasreen, sufre epilepsia y está soltera. Su marido la abandonó después de que, tras un  ataque epiléptico mientras cocinaba, se le quemara medio cuerpo.
"La conocí cuando estaba ayudando como voluntaria tras el terremoto de Nepal. Su casa se destruyó y pedía para medicinas. Se vino al centro. Aprendió en seis meses, gana 10.000 rupias al mes, todo el mundo la respeta y es independiente", comenta la activista. "No solo se trata del dinero, se trata de poder tomar decisiones. Es una cuestión de dignidad. No depender de tu padre, tu hermano o tu marido", añade.
A este proyecto se suma otro para escolarizar a niños que, como ella, son víctimas de explotación laboral y un nuevo centro que está casi finalizado y funcionará con energía solar y biogás. "Me gustaría construirlo en más puntos de Nepal y ayudar a más mujeres y niños", señala. 

"La gente piensa que estoy loca por no querer casarme"

Las críticas a su labor no se han hecho esperar. Las primeras vienen de su familia, que insisten en que debe seguir los mismos pasos que su hermana y contraer matrimonio. "Cuando tenía 18, mi madre, que no entiende por qué hago lo que hago, me dijo que ya no era una niña y que tenía que buscar un buen marido y casarme. Yo le pedí que me diera un par de años para finalizar mis estudios".
Hace dos años concertaron su matrimonio. Ella tenía 23. "Les dije que no me iba a casar con un hombre que no conozco. Fue muy duro, lloré mucho y al principio no se lo contaba a nadie. Pensaba en ese hombre y solo podía llorar. Estaba muy asustada, ¿cómo me iba a ir a la casa de un hombre al que no conozco?. Me acordaba de mi hermana. El divorcio tampoco es posible", recuerda.
Nasreem comenzó a contar su situación y recibió el apoyo de sus amigos, clave para negarse al matrimonio impuesto. "Tardé seis meses en decir que no y después tuve que esconderme, literalmente, porque en nuestra cultura todavía sigue habiendo crímenes de honor, es una cuestión de reputación de la familia. Fue muy duro. Cuando lo pienso, me resulta increíble haber escapado de eso", sostiene. " Mi madre nunca ha besado a mi padre. Eso no es amor. Yo estoy trabajando para que haya más amor en el mundo. Y cuando me case, quiero sentir amor", confiesa.




Las mujeres de Local Women's. Foto: Imagen cedida
Las mujeres de Local Women's. Foto: Imagen cedida
Sus padres, a día de hoy, siguen insistiendo en que debe casarse. Es, dicen, su deber como mujer. "La gente piensa que estoy loca, allá donde voy me infravaloran, no quieren que sus hijos me miren", afirma. A las malas miradas y los comentarios se suma la incomprensión hacia su trabajo. "En Nepal solo el 0,1% de las mujeres son emprendedoras. Si caminas por Katmandú, casi todas las tiendas las llevan hombres. Hay mucho estigma y más si eres una mujer soltera y del mundo rural", explica. "Piensan que es una locura. Además, están los problemas financieros y la falta de educación de las mujeres con las que trabajo, que muchas veces es un impedimento", prosigue.
Pero, pese a todo, Nasreen no se amedrenta. Apunta a las estrellas. En sentido figurado, pero también en el literal. Quiere estudiar Astronomía. La pasión le viene desde que era pequeña, cuando observaba el cielo estrellado con la misma admiración que a los niños que podían ir a la escuela. Y promete que seguirá con su lucha. "Cada día, ser mujer en Nepal es un desafío. Cada nuevo paso, es una gran puerta que tengo que atravesar. Pero también hay muchas mujeres que logran cambiar sus vidas y me hacen creer que aquello por lo que lucho es real. Me dan esperanza y fuerza. La vida es muy corta y todo el mundo tiene derecho a vivirla. Y si oprimes a una mujer, oprimes a todas", concluye. 

viernes, 29 de diciembre de 2017

Niños de la calle, entre la prostitución, y la indigencia

 Al caer la noche en Caracas la realidad de la infancia en Venezuela se pone en evidencia.
 En el año 1998 el Presidente dijo “no permitiré que en Venezuela haya un sólo niño de la calle, y si no, dejo de llamarme Hugo Chávez”.
Caracas.- El Gobierno Nacional quiere tapar a través de campañas y mensajes que difunden sin tan siquiera acercarse a la verdad de las calles. Niños, niñas y adolescentes salen de sus casas para trabajar. Solo basta un recorrido para verlo. Venden rosas, dulces y hasta su cuerpo. Algunos no tienen vivienda, conformándose con dormir en la calle sin correr la misma suerte de otros que murieron en la indigencia y las drogas.

El equipo de NTN24 se acercó a la vida de estos pequeños. Desde las 10 de la noche hasta casi la 1 de la mañana al menos 6 historias rompieron con las promesas incumplidas del Ejecutivo.
Jóvenes de hasta 18 años prostituyéndose en las calles, bajo la mirada complaciente de las autoridades, pierden su vida entre vehículos que se detienen a pedirles el precio. Grabando a uno de ellos, se observó un carro de la Policía Nacional Bolivariana con dos funcionarios que se detuvieron a hablar con un joven travesti. La persona que estaba siendo entrevistada aseguró que esos funcionarios montaban a muchos de los que se vendían en esa esquina.
Mientras ellos arriesgan su vida por mil bolívares “el servicio completo”, 4 hermanitos pasean por el municipio Chacao, vendiendo rosas.
El menor tiene 8 años. Trabajan “para comer” y ayudar a su abuela, que fue quien los rescató después de que su propia madre los dejara. Sin haber comido aceparon una invitación para cenar, relatando la vida desde una mirada de inocencia que aún conservan. Y sin buscar, otro niño de la calle se sentó justo delante de ellos, accediendo a hablar.
Este último tiene 15 años y vive en la calle. Consume desde temprana edad, ha robado, pero ahora pide dinero en autobuses. Su deseo es “ser alguien en la vida”, pero para llegar hasta ahí asegura no necesitar ayuda de un Gobierno que antes no quiso tenderle la mano.
Cada historia es diferente pero se entrecruza en la verdad de lo que viven los niños de Venezuela que salen a las calles mientras el Gobierno y gran parte de la sociedad se tapa los ojos. Estos 15 minutos de video muestran solo una parte, que puede servir para despertar conciencias.
Calles de Caracas continúan llenas de niñas y niños en situación de calle:
Las calles de Caracas siguen minadas de personas en situación de abandono. Problemas de alcohol, drogadicción y familiares son las principales causas que llevan a estos ciudadanos a la indigencia.
Sólo en los alrededores de Parque Carabobo y la Candelaria hay alrededor de 200 personas de distintas edades durmiendo debajo de cartones y sábanas viejas,según se pudo constatar durante un recorrido realizado ayer.
También ocupan los bancos de las plazas y los techos de los kioscos y de las paradas lumínicas para refugiarse. Debajo de los puentes, de los elevados, en los edificios abandonados, en las entradas de las entidades financieras, de los centros comerciales e, incluso de los hospitales, se les observa acampando con su perolera.
Por donde se les ve, los transeúntes prefieren no caminar pues a veces son agresivos y además por el bagaje maloliente que cargan a cuestas.
Muchos dicen tener enfermedades como sida y cáncer para llamar la atención de los peatones y conductores. Se colocan por las cercanías de San Bernardino. Otros -principalmente mujeres- cargan niños para pedir comida. Abundan por las av Andrés Bello y Bellas Artes. Se mezclan con grupos de indígenas que de nuevo están viviendo de la indigencia.
En fin, en esta época ya son muchas las artimañas que usan las personas en situación de calle para sobrevivir y ganarle la carrera a la Misión Negra Hipólita, creada en enero de 2006 por el Gobierno nacional, precisamente para rescatar a las niñas, niños y adultos en situación de abandono.
En sus primeros años esta misión era temida, aun cuando los educadores de calle (ciudadanos que se encargaban de hacer el abordaje de los menesterosos) no usaban la fuerza ni obligaban a estas personas a subirse a las unidades que los llevarían a un refugio o casa de abrigo.
Era temida por cuanto las personas se rehusaban a estar sometidas bajos unas reglas o régimen de recuperación. Y al cabo de un día regresaban a la intemperie. Por ello las cifras oficiales casi nunca eran las más cercanas a la realidad. Pero se conoció que esos primeros años esta institución atendió a cerca de cinco mil 200 menesterosos.
De esos, más de la mitad están de vuelta en las calles, mezclándose entre sí tanto las madres solteras, los indigentes de la diversidad sexual, ancianos e incluso personas con antecedentes penales.
“Todo porque la efectividad se vio afectada por la poca disponibilidad de recursos, equipos y ambulancias y porque las casas de abrigo estaban hasta el tope. Se calcula que hoy en día en seis centros que hay en el área metropolitana hay alrededor de dos mil ciudadanos”, según datos aportados por voceros de la línea 0800-Hipólita.
La situación actual de Parque Carabobo es un reflejo de todo lo descrito anteriormente. En las narices del Ministerio Público y del Cicpc, esta zona es un nido reproductivo de indigencia. De hecho, los vecinos reportan mucha basura, robos y peleas callejeras protagonizadas por estos individuos, quienes aseguran que la Negra Hipólita “no sirve” y que “para allá no voy más”.
Ante ello, prefieren el rebusque, hurgar en la basura y andar de pedigüeños.CARACAS, Niños de la calle, entre la prostitución, y la indigencia. Gracias al socialismo..

jueves, 28 de diciembre de 2017

Niños convertidos en esclavos para poder estudiar

Los talibés son estudiantes de escuelas tradiciones coránicas, que en algunas ciudades de Senegal se han convertido en centros de explotación de niños
Los menores son obligados a mendigar durante horas en las urbes, muy alejados e incomunicados de sus padres, que residen en zonas rurales
Los niños llegan a ser encadenados, atados y obligados a soportar posiciones de estrés, según denunció un informe de Human Rights Watch el pasado año
Van con la cara cubierta de un polvo blanco. Sus padres les han enviado a la ciudad desde zonas rurales para que estudien, pero esa careta de arenilla delata que apenas pasan tiempo en las aulas. Deberían ser talibés, estudiantes del Corán en las llamadas daaras, unas instituciones religiosas informales de Senegal y toda África Occidental. Pero, en realidad, estos niños son esclavos de un sistema pervetido por muchos maestros que vieron una oportunidad de negocio en la tradición: explotan a los menores en las calles, donde los obligan a mendigar para poder comer y tener un resquicio donde dormir.
En las calles de las ciudades senegalesas es fácil ver las huellas de esta práctica moderna de esclavitud infantil. Solo en la región de Dakar más de 30.000 niños procedentes del ámbito rural han sido separados de sus padres e internados en escuelas coránicas, denominadas  daaras, a cientos de kilómetros de sus hogares.
En una gran parte del país, sobretodo en las zonas rurales, las daaras y susmarabouts realizan una práctica equilibrada, donde los niños no son explotados ni maltratados: están escolarizados oficialmente y después acuden a la daara para aprender el corán. Originariamente se sostenían mediante un sistema de relaciones sociales basado en la solidaridad. Los niños eran ingresados para su educación y comían de lo que proporcionaban los campos del marabout (o maestro coránico). A cambio, era ayudado por los estudiantes (o talibés) en labores agrícolas y de la casa, actividades que también formaban parte de la preparación del niño.
Los niños son enviados como talibés por sus padres para que sigan una educación religiosa tradicional, del corán, pero en algunas núcleos urbanos son esclavizados y obligados a mendigar. Daara en M'bour, Senegal. | Lucas Vallecillos.
Los niños son enviados como talibés por sus padres para que sigan una educación religiosa tradicional, del corán, pero en algunas núcleos urbanos son esclavizados y obligados a mendigar. Daara en M'bour, Senegal. | Lucas Vallecillos.
Sin embargo, en los grandes centros urbanos ya no reinan los códigos tradicionales de solidaridad. La explotación encuentra su espacio sobre todo en los grandes centros urbanos como Dakar, Kaolack o Saint Louis. Allí, muchas daaras se han trasformado en centros que reclutan a niños del ámbito rural para ser supuestamente educados en la ciudad, separándoles e incomunicándoles de sus padres para explotarlos. La mayoría de los talibés esclavos son de Senegal, pero el negocio es tan atractivo que ha generado un mercado de trata con Guinea-Bisáu, que suministra niños.
Según el líder religioso Cherip Diop, un luchador incansable por la erradicación de la explotación infantil en las daaras,"los padres no aportan ningún dinero en efectivo y los marabouts en las ciudades no disponen de tierras para cultivar. Tampoco pueden exigir a los progenitores una aportación económica obligatoria, porque socialmente serían sancionados por la comunidad. Además, aunque elmarabout no tenga recursos para alimentar a un niño, no puede rechazar su ingreso en la daara; éste es el origen de la mendicidad".
Con el tiempo ha degenerado, pasando de ser un ingreso de supervivencia a una lucrativa actividad económica donde los niños son forzados a mendigar durante exhaustas jornadas de trabajo. Un negocio con mano de obra gratuita que es muy tentador para ciertos buscavidas sin escrúpulos, en un país con una tasa de paro muy alta. Casi cualquiera, con ciertos conocimientos del corán puede abrir unadaara, ya que no están sujetas a ninguna normativa por parte del estado.

Horas pidiendo y denuncias de maltrato

En la puerta de una daara, a las afueras de la turística ciudad de M´bour, hay untalibé con la camiseta blaugrana de Leo Messi enfundada. Sobre la cabeza en vez de sostener un balón en equilibrio, porta un bote de plástico. Esta es su inseparable herramienta de trabajo, donde va guardando todo lo recolectado por la calle. Junto a él están apilados los botes que han ido depositando los casi 40 niños que tiene a su cargo D.Modou, el marabout que regenta esta escuela coránica.
D.Modou nos recibe sosteniendo una niña del brazo, que luce limpia y viste ropa nueva, su pulcritud desentona con el entorno. "Es mi hija", dice sonriendo. Después de ordenar los botes con lo mendigado por sus talibés, cuenta que "es para que tengan algo que comer los niños. Si tuvieran comida, no saldrían nunca de aquí, porque nosotros no tenemos ningún otro interés, solamente nos preocupa la educación. El mendigar es para que ellos tengan algunos medios, porque a nosotros no nos pagan ningún salario y no tenemos de dónde sacarlo".
Niños talibés piden en la calle, en la zona turística de M'bour, Senegal. | Lucas Vallecillos.
Niños talibés piden en la calle, en la zona turística de M'bour, Senegal. | Lucas Vallecillos.
Son las 11 de la mañana, han llegado todos los talibés a la daara después de pasar cuatro horas pidiendo. En unas horas, volverán al trabajo. Sus ropas están desgastadas y sus caras tienen depositada una fina capa de arena del Sahel, fruto de las horas que han pasado a la intemperie deambulando en busca de alcanzar elirin. Àlex Estebanell, de Fundació Talibés explica que "el irin, o mínimo que un talibé debe traer diariamente a su marabout, está estipulado en 300 francos CFA, medio euro aproximadamente". En Senegal, el salario diario promedio es de 3,5 euros. La cantidad también puede ser "un kilo de azúcar, o bien un kilo de arroz, o bien el equivalente en medicinas. Éstas son las opciones establecidas y, en el caso de no cumplir, hay consecuencias graves".
Los niños llegan a ser encadenados, atados y obligados a aguantar en posiciones de estrés, según denunció un informe de Human Rights Watch (HRW) el pasado año. Estebanell no tiene dudas: "Son niños esclavos, que no tienen acceso a ninguno de los 10 derechos fundamentales que la ONU resalta como punto de partida. Además en la mayoría de los casos sufren anemia o malnutrición. Y, sobre todo, realizan trabajos forzados".
Un menor talibé, con el cubo en el que recauda todo lo que mendiga para el maestro de su escuela coranic, daara, en Mbour, Senegal. | Luchas Vallecillos.
Un menor talibé, con el cubo en el que recauda todo lo que mendiga para el maestro de su escuela coranic, daara, en Mbour, Senegal. | Luchas Vallecillos.
La jornada de un talibé esclavizado es muy dura: en el mejor de los casos se levanta a las 5 de la mañana, pasa unas 9 horas mendigando en la calle, otras 9 recluido estudiando. Tiene un par de horas libres y se va a la una de la madrugada a dormir para descansar solo unas cuatro horas.

Difícil futuro para los talibés explotados

La daara de D.Modou está formada por una pequeña habitación, para su familia, y por un gran patio cubierto, que es una clase durante el día y el dormitorio de los niños por la noche, donde duermen todos apiñados sobre esterillas. La clase consiste en memorizar el Corán, recitando sus pasajes o copiándolos sobre tablillas de madera. El ayudante del marabout se mueve entre los talibés con un látigo que blande compulsivamente sobre sus cabezas: los niños se muestran en todo momento son intimidados. Durante unas horas, y después de finalizar su jornada lectiva en la escuela oficial, un grupo de niñas se une a la clase de los talibésinternos.
En las daaras el francés no está presente y, cuando un talibé finaliza su formación, no tiene conocimientos para continuar estudios. Carecer de preparación y desconoce el francés, el idioma oficial del país. Según Estebanell "el futuro de los niños cuando terminan su proceso formativo, vamos a llamarle 'su proceso de explotación por parte del marabout', no es muy halagueño. Ocurren tres cosas: por una parte algunos niños a partir de 14 o 15 años cuando ya tienen una cierta fortaleza física pueden escaparse de sus explotadores, y ¿qué hacen?, pues algunos lo que han aprendido, se convierten en marabouts explotadores. Otra parte son recuperados por las familias a edad temprana, éstos sí que pueden llegar a integrarse, pero son los menos. Y el resto quedan absolutamente fuera de la escena social senegalesa, es decir no han aprendido francés, no se han escolarizado, no han tenido tiempo de aprender un oficio, no pueden fundar sus familias, con lo cual no tienen acceso a una vida digna".
Varios niños talibés comiendo en una daara de M'bour, Senegal. Varias ONG denuncian escasez de alimentos para los menores y maltrato por parte de sus explotadores. | Lucas Vallecillos.
Varios niños talibés comiendo en una daara de M'bour, Senegal. Varias ONG denuncian escasez de alimentos para los menores y maltrato por parte de sus explotadores. | Lucas Vallecillos.
¿Desconocen los padres la situación que viven las daaras urbanas? Para muchos es la única opción de poder alimentar a parte de su familia. El líder religioso Cherip Diop cree que todo el mundo conoce las prácticas de explotación. "Los padres saben bien lo que está sucediendo en algunas escuelas coránicas que se han desviado. Tanto ONG como el gobierno se han ocupado de informar de esta cuestión. En los medios de comunicación, radio y televisión, se ven a menudo informes sobre la situación de los niños. Creo que no hay un padre que ahora pueda decir que está mal informado o que desconoce la realidad del fenómeno".
A pesar de que hay una ley en Senegal de 2005 que prohíbe la mendicidad forzada de los niños y la trata, las autoridades hacen la vista gorda ante la cantidad ingente de talibés que mendigan para sus marabouts. Solo en la región de Dakar hay censados por el gobierno 30.000 niños explotados, del resto del país no hay datos.
Un estudio de HRW de 2010 los cifró en 50.000, pero hay indicios de que ésta cifra ha sido superada. El gobierno senegalés no aplica la ley con contundencia, como desprenden sus calles. No retira a los niños de las daaras abusivas ni a sus falsosmarabouts. Existe un programa por parte del estado de modernización de lasdaaras, pero junto con la ley de prohibición de la mendicidad infantil, ha sido más una operación de maquillaje ante la comunidad internacional que verdaderas soluciones al problema.
Algunas niñas también estudian en las daara, escuelas informales coránicas, como en esta de M'bour, Senegal. | Lucas Vallecillos.
Algunas niñas también estudian en las daara, escuelas informales coránicas, como en esta de M'bour, Senegal. | Lucas Vallecillos.
"El programa de modernización de las daaras del gobierno es como las meigas en Galicia" –dice Estebanell– "haberlas haylas, pero nadie las ha visto. No conocemos el proyecto, y el concepto de daara moderna pensamos que significa una escuela limpia, en condiciones, una regulación del proceso formativo de los niños y algún tipo de certificado para los marabouts". De eso, no hay rastro.
En las inmediaciones de Saly se haya una daara regentada por D.Mamadou, unmarabout que presume de dirigir la escuela coránica más moderna de su ciudad. No sabe cómo es el programa de modernización de daaras del estado, pero ha comprendido que los tiempos han cambiado. "Me he adaptado a la evolución. No hay que cambiar radicalmente todo lo que la gente hacía anteriormente, pero sí hay que adaptar alguna parte al mudo actual. Un Talibé que combina la daara y la escuela francesa al mismo tiempo se ve solamente aquí".
D.Mamadou asegura que los niños no mendigan y que siempre intenta que los padres entiendan que deben de pagar por la educación de sus hijos. En la entrada, en cambio, hay apiladas unas latas de tomate que parecen destinadas a la mendicidad. Las caras de los talibés están blanqueadas por una fina capa de arena. "El gobierno no da nada, habla siempre de los problemas de las daaras, pero solo subvenciona la escuela moderna. Somos todos ciudadanos. De la misma manera que el alumno de la escuela francesa es ciudadano, el talibé también. Y de la misma manera que el maestro de la escuela francesa es ciudadano, el de la daara también", lamenta D.Mamadou.

miércoles, 27 de diciembre de 2017

Matrimonio forzado, trabajo infantil y guerra: la infancia robada de 700 millones de niños en el mundo

Uno de cada cuatro menores en el mundo "no puede disfrutar de su infancia" por el matrimonio precoz, el trabajo infantil o el desplazamiento forzoso, denuncia Save The Children
"Cuando mi padre decidió casarme, me rompió el corazón. Nadie me preguntó ni se preocupó", relata una menor afgana obligada a contraer matrimonio
Sanjana, de cinco años, recoge basura para ser vendida para reciclar en un barrio pobre informal en las afueras de Nueva Delhi, India.Ahlam, Kamal, Majerah, Tawa, Yassira, Juan y Saida son niños que han dejado "demasiado pronto" de ser niños. El matrimonio forzado, el trabajo infantil, el hambre, los embarazos precoces, el abandono de la escuela o la violencia truncan cada año la infancia de muchos menores en el mundo, según el informe Infancias robadas elaborado por Save The Children. 
En el estudio, la organización analiza cómo estos factores han creado "una crisis global para la infancia de enormes proporciones". A pesar de los avances, las cifras aún se cuentan por millones: s e estima que uno de cada cuatro niños en el mundo, al menos 700 millones, "no puede disfrutar" de su niñez por alguna de estas situaciones.
La causa última, casi siempre, es la misma: la pobreza. La investigación, que clasifica a 172 países en función del impacto de estos factores en la infancia, revela la brecha existente entre los países ricos y los países empobrecidos e n un ranking encabezado por Noruega y con Níger en el último puesto. 

Ahlam, desplazada en Irak

La historia de Ahlam es la de dos huidas. La primera, cuando el ISIS tomó el control su ciudad, Baiji, al norte de Irak. La segunda, cuando el grupo terrorista llegó dos años después a Hawija, de donde tuvo que volver a escapar junto a su familia. "Caminamos siete horas durante la noche por las montañas. Íbamos por la carretera y se producían explosiones. Había minas que explotaban. Las vimos", recuerda Ahlam, de 12 años, en un testimonio recogido por Save The Children.
Ahora vive en un campo de desplazados en Qayyara, al sur de Mosul. "Allí dejé mis juguetes, mi escuela… Lo tenía todo. Aquí no tengo juguetes. Prefiero volver a casa. Hace mucho que no vemos nuestra casa. También tenía un columpio. Teníamos un televisor en casa. Solía ver dibujos animados", comenta la menor, que ahora cursa quinto curso y quiere ser "ingeniera o médica" de mayor.
Casi 17 millones de niños y niñas como Ahlam se convierten en desplazados en sus países. Otros 11 millones son refugiados y solicitantes de asilo. En total, uno de cada 80 niños ha abandonado su hogar. El informe denuncia que en "demasiados casos" los menores migrantes son detenidos, lo que tiene "unos efectos demoledores en su desarrollo".
Irak es uno de los países donde los niños "sufren más por los conflictos", según la ONG, junto a Siria, Sudán del Sur, Somalia, República Centroafricana, Colombia, Afganistán, Yemen, Sudán y Eritrea.

Kamal, forzado a trabajar en India


Kamal se vio obligado a abandonar la escuela a los 11 años debido a la pobreza. Su padre es adicto, y Kamal creció en un ambiente violento donde el abuso físico y verbal eran comunes.
Kamal se vio obligado a abandonar la escuela a los 11 años debido a la pobreza. Su padre es adicto, y Kamal creció en un ambiente violento donde el abuso físico y verbal eran comunes. NILESH NIKADE/SAVE THE CHILDREN
Empujado por la pobreza y forzado por sus padres, Kamal, de India, tuvo que dejar la escuela a los 11 años y ponerse a trabajar en un restaurante de carretera. Pasó dos años cocinando, limpiando y sirviendo mesas para ganar los únicos ingresos que entraban en su casa, 73 dólares al mes.
Tras varios obstáculos y la negativa de sus padres, Kamal pudo matricularse de nuevo en el colegio con el apoyo de una ONG local y Save The Children. Ahora tiene 14 años y ha empezado a ganar carreras de atletismo. "Yo trabajaba, nunca pensé que podría volver a estudiar o representar a mi distrito en competiciones deportivas", dice el adolescente.
Cerca de 168 millones de menores en el mundo son forzados a trabajar para mantener a sus familias, según la investigación. La mitad, 85 millones, lo hace con trabajos peligrosos como la pesca en aguas profundas, las fábricas textiles, la recogida de algodón, la minería o la construcción. Las tasas nacionales más altas de trabajo infantil se encuentran en países del África subsahariana como Camerún, (el 47% de los niños), Somalia (49%), Guinea-Bissau (51%), Benín (53%) y Malí (56%).

Majerah, obligada a casarse en Afganistán

El sueño de Majerah de convertirse en médica se "hizo añicos" cuando la obligaron a contraer matrimonio y abandonar sus estudios. Tenía 14 años. "Cuando mi padre decidió casarme, me rompió el corazón. Nadie me preguntó ni se preocupó", lamenta la joven, que vive con su marido, que es 10 años mayor que ella y "la ha golpeado en varias ocasiones".
También vive con su familia política, quienes "la tratan como a una esclava" y la menosprecian "porque no ha sido capaz de tener un hijo", según la ONG. "Ya no me siento viva. No se puede vivir sin esperanzas y sueños", lamenta Majerah, que ahora tiene 17 años.
El matrimonio precoz tiene "consecuencias devastadoras" para la vida de las niñas, según Save The Children, que calcula que 40 millones de menores de entre 15 y 19 años están casadas o viven en pareja. Cada año, cuatro millones de niñas menores de 15 años contraen matrimonio.
"Es un problema mundial que trasciende países, culturas, religiones y etnias", concluye la ONG. África subsahariana y Asia meridional presentan las mayores cifras con países como Sudán del Sur (40% de niñas de entre 15 y 19 años casadas) y Bangladesh (44%), aunque también varía por regiones en función de sus índices de pobreza.

Tawa, madre adolescente en Sierra Leona


Tawa *, de 17 años, se quedó embarazada de su hija Mary *, 10 meses, en el final del brote de Ebola.
Tawa *, de 17 años, se quedó embarazada de su hija Mary *, 10 meses, en el final del brote de Ebola.MICHAEL DUFF/SAVE THE CHILDREN
Cuando el brote de ébola estaba llegando a su fin en Sierra Leona, Tawa se quedó embarazada de un joven con el que tuvo relaciones una sola vez. Al enterarse, el chico huyó a Liberia y Tawa no ha vuelto a saber nada de él. Durante el embarazo, tuvo que enfrentarse a los comentarios y las burlas de sus vecinos. Ahora tiene 17 años y una hija, Mary, de 10 meses.
"Estoy muy estresada, cuando mi hija se pone enferma, incluso me cuesta trabajo encontrar el dinero para llevarla al hospital. Es difícil hasta obtener alimento que darle", explica la joven.
Se estima que cada dos segundos, una menor da a luz en el mundo. Cada año, 17 millones de menores tienen un hijo. Un millón de ellas no llega a los 15 años. Las complicaciones en el embarazo y el parto son "la segunda causa de muerte" de la adolescentes en el mundo, alerta Save The Children. Siete países concentran la mitad de todos estos embarazos: Bangladesh, Brasil, República Democrática del Congo, Etiopía, India, Nigeria y Estados Unidos.

Juan perdió a su primo en El Salvador

"Era como mi hermano". Así recuerda Juan, un salvadoreño de 13 años, a su primo, asesinado por las bandas el año pasado. "Llegué a casa y me encontré a mi hermano y a otra prima llorando. Sentí algo extraño, la cabeza me daba vueltas. Le pregunté a mi prima qué pasaba y no me respondió, seguía llorando. Me dijo ‘Le han matado’. Sentí que mi corazón se partía por la mitad", relata.
"He soñado con él tres veces. En el sueño me abraza y me dice que siempre estará conmigo. Hace la maleta, se da un baño y me dice que se va a hacer un largo viaje del que no volverá. Me desperté del sueño y quería compartir mi tristeza. Decidí que nunca me autolesionaría como hacen otros cuando tienen problemas, porque pienso que no es bueno" añade el menor, que recibe terapia psicológica de la ONG.
"Sufrir, presenciar o temer la violencia no debería formar parte del crecimiento", sentencia el estudio, que revela que más de 75.000 niños y niñas menores de 20 años fueron asesinados en 2015. El Salvador, forma parte de los cinco países con mayores tasas de homicidio infantil junto a Honduras, Venezuela, Colombia y Brasil.

Saida padece desnutrición en Yemen


Saida, que está recibiendo tratamiento en el hospital Al-Sabeen de Save the Children en Sana'a, tiene 18 años pero se parece más a una niña de ocho años.
Saida, que está recibiendo tratamiento en el hospital Al-Sabeen de Save the Children en Sana, tiene 18 años pero se parece más a una niña de ocho años. SAVE THE CHILDREN
Pasar hambre ha marcado para siempre la vida de Saida. Sufrió desnutrición de pequeña y, como consecuencia, tuvo retrasos en su crecimiento: no pudo desarrollar todo su potencial, ni mental y físico. A sus 18 años, Saida parece que tiene ocho. Según la ONG, aunque su alimentación mejoró, tras el estallido de la guerra en Yemen ha vuelto a caer en la desnutrición y está siendo tratada en Saná.
En Yemen, el 47% de los niños sufre retrasos en su crecimiento como consecuencia del hambre. Que un bebé no obtenga nutrientes suficientes durante sus primeros 1.000 días de vida es "en gran medida irreversible", según Save The Children, que denuncia que los niños que sufren estos retrasos –156 millones de menores de cinco años en total– "afrontan una vida de oportunidades perdidas en cuanto a educación y trabajo".

Yassira abandonó la escuela en Níger

Yassira, de 11 años, tuvo que dejar los estudios para ayudar económicamente a sus padres. Atrás dejó su escuela, y a sus amigos. "Ahora van por delante de mí. Me han dejado atrás", apunta la pequeña. Con el apoyo de la ONG, su madre se ha unido a un grupo de agricultoras y Yassira ha vuelto a la escuela en febrero. "Mi asignatura favorita es la lectura, cuando sea mayor quiero ser profesora", dice.
En África subsahariana las escuelas "suelen estar demasiado lejos y las familias son demasiado pobres como para sostener la educación de sus hijos", explica el informe. En el mundo, hay más de 263 millones de niños y niñas fuera del sistema educativo.

Amina perdió a dos hijos en Nigeria

En una aldea del noreste de Nigeria vive Amina, que ha perdido a dos de sus cuatro hijos por enfermedades "tratables" y "evitables", según la ONG. Su primer hijo, de seis meses, murió en 2009.
"No sé por qué murió, pero sufría diarrea severa y estaba muy desnutrido. No tenía ni idea de cómo ayudarle porque en nuestra aldea no hay centro médico, hospital o enfermería. Me sentí muy triste cuando murió. En segundo lugar tuve una niña, que hace cuatro años que murió", dice.
El estudio revela que cada día mueren 16.000 niños antes de cumplir cinco años por causas que se pueden "evitar" y "tratar" como los nacimientos prematuros, la neumonía, las complicaciones en el parto y la diarrea.
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(*) Algunos de los nombres utilizados son ficticios para preservar la identidad de los menores.

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